Decubre todos los secretos sobre las lentillas

4 comentarios

Soy usuaria de lentillas desde hace años. Cuando yo comencé a usarlas, ya habían las actuales, las de plástico pero ni en sueños había toda la gama de lentillas que hay ahora. Ahora es fácil encontrar de mil formas, que si lentes de contacto progresivas, lentillas biofinity multifocal, lentillas de colores, de mil opciones de graduación... La verdad que quien no lleva lentillas es porque no se atreve o desconfía, por eso hoy voy a hablar sobre este tema.


Yo empecé a usarlas por comodidad, porque mis pestañas, por suerte o por desgracia, son demasiado largas. Estas se doblaban, se abrían y lo peor, cada dos pestañeos, la lente estaba sucia. También entró en juego el argumento de que me veía más guapa sin gafas y al final se ha convertido en algo tan habitual para mi, que no se vivir sin ellas.


Las lentillas son una solución cómoda y te permiten total libertad de movimiento. Puede parecer una tontería pero no... Además te aportan los siguientes beneficios:
  • Podrás ver con claridad, incluso con luz baja.
  • No recibirás los reflejos ni distorsiones que pueden aparecer al usar gafas. Sobre todo son geniales para los selfies =P.
  • No tendrás problema de nitidez: no se empeñan cuando estás cerca de temperaturas elevadas, ni salpican en días lluviosos.
  • Se adaptan a tu ritmo de vida: puedes utilizarlas para hacer deporte, para salir de fiesta, en un día especial, de forma habitual… 

Si eres usuaria, y te enamoran como a mí, voy a recordarte errores habituales que no deberían de ser habituales.

1. Olvidarse de la higiene.

Lo primero que deberemos tener en cuenta a la hora de poner y quitar la lentilla en el ojo es la higiene. Por tanto, lavarnos las manos con jabón y enjuagarlas a la perfección será fundamental. 

2. Precauciones con el estuche para lentillas.

Mantener el envase en perfectas condiciones también es básico.
Un problema habitual es que el propio líquido se cristalice y llegue a dañar la lentilla. Para evitarlo, enjuágalo regularmente con agua y déjalo secar boca abajo.
Algo recomendable es cambiarlo al menos cinco veces al año, algo bastante sencillo si tenemos en cuenta la duración media de los líquidos limpiadores –de unos tres meses una vez abiertos- y que estos suelen incluir uno de repuesto.

3. Cuidado con el maquillaje.

Hay productos como el rímel, el delineador de ojos y las sombras pueden dejar partículas al introducirlas en el ojo; bastará con un roce para contaminarlas, sobre todo si nos hemos pintado cerca del lagrimal, con abundante producto o similares. Los correctores antiojeras, sobre todo si tienen mucha cobertura, son otros posibles agentes peligrosos.
Por fortuna, evitar este tipo de incidencias es fácil: bastará con que te maquilles cuando ya las lleves puestas. Si esperas un rato para descartar problemas, tanto mejor (a veces las molestias no se producen inmediatamente).
Asimismo, no olvides desmaquillarte exhaustivamente antes de quitártelas, pues podrías ensuciarlas. Hazlo de manera exhaustiva para no tener problemas a la mañana siguiente cuando repitas el proceso.
En realidad, jamás deberías irte a dormir sin desmaquillarte, pero con lentillas mucho menos está permitido.

 
4. Frotarse los ojos o ignorar las incomodidades

Esto es importante. Parece una obviedad, pero a mí me ha pasado. Notas como una pequeña molestia, lo dejas estar y al final todo se pone peor, tienes que tomarte una semana para curarlo en el mejor de los casos o en otros se puede realizar una pequeña ulcera y todo ir a peor, así que recuerda que unas lentillas nunca deberían causarte incomodidad. Si sientes picores, irritación y similares, ves borroso o sientes que se mueven demasiado, quítatelas, no ignores los síntomas.

5.  NUNCA las guardes en agua o saliva.

Si alguna vez te ha pasado que has salido de fiesta y no esperabas terminar en casa de tu amiga pasando la noche y no tienes para guardar tus lentillas, ni se te pase por la cabeza guardarlas en agua del grifo ni tampoco aproveches la saliva. Contiene cientos de bacterias y, además, no las conservará en ningún modo. De hecho, es probable que ni siquiera puedas introducirlas de nuevo en el ojo, pues estas acaban pegándose sobre la córnea.
Busca los kits para el bolso que venden en tu óptica habitual y ten siempre uno en el bolso, más vale prevenir que llorar luego...


 ¿Tú usas lentillas? ¿Las has probado alguna vez? Cuéntanos tu experiencia y si tienes algún consejo ;).







4 comentarios:

  1. Yo uso lentillas de forma esporádica, por lo que las uso desechables (1 día). Estoy muy acostumbrada a las gafas y ademas, ahora que estoy estudiando informática, las gafas me van mejor con la pantalla del ordenador (con las lentillas se me resecan los ojos).
    Pero para ir a la piscina o lucir gafas de sol en verano, estoy encantada con ellas, son super cómodas.
    Un beso, guapa :)

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  2. Sólo las utilizo para hacer deporte.

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  3. Yo llevo lentillas. Gracias por la información guapa. Besos

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